DEDICACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA


SAGRADA FAMILIA, CONTEMPLEMOS SU EFECTO DE
VIRTUD PARA NUESTROS HOGARES
En la tradición católica, el mes de febrero se dedica a la Sagrada Familia, (Jesús, María y José). Esta designación busca promover el modelo de amor, obediencia, trabajo y oración en el hogar después del nacimiento de Jesús; sirviendo como guía de virtudes y unidad para los hogares cristianos durante el mes.Razones Principales:
- Modelo de la Sagrada Familia: Después las fiestas navideñas, se enfoca la atención en la vida cotidiana de Jesús en Nazaret,
aprendiendo de San José (protector) y la Virgen María (corazón valiente). La Sagrada Familia es modelo de todas las familias. - Refuerzo de Valores: Propone un tiempo para fortalecer la unión familiar, fomentar la oración conjunta y mejorar el respeto y amor incondicional entre padres e hijos.
- Iglesia Doméstica: Resalta que es el primer lugar de formación y el «primer seminario» donde se aprende a amar y perdonar.
- Tradición: Enfocada en la devoción que comenzó a popularizarse en el siglo XVII, donde resalta la vida en familia.
Aunque no es una celebración universal en todos los países, en el contexto religioso, febrero es un mes dedicado a la reflexión y la puesta en práctica de la espiritualidad familiar.
En esta oportunidad para reflexionar y profundizar en el amor humano vivido según el plan de Dios. Tiempo que suscribe la vivencia del amor y la amistad, donde la Iglesia propone mirar a la familia como el primer espacio donde se aprende a amar, a servir y a vivir la fe.
La familia es considerada como la “Iglesia doméstica”, lugar privilegiado donde se transmite la vida, se educa en valores, se cultiva la oración y se experimenta la misericordia y el perdón. Inspirada en el ejemplo de laSagrada Familia de Nazaret, anima a las familias a fortalecer la unidad, el diálogo, la corresponsabilidad y la apertura a Dios en la vida cotidiana.
Desde lo pastoral, a la luz de la Sagrada Familia se nos anima a acompañar, orientar y fortalecer a las familias en sus diversas realidades, reconociendo sus alegrías y también sus desafíos. Siendo una oportunidad para renovar el compromiso cristiano de amar con un amor fiel, generoso y solidario, y para reafirmar que la familia es un don de Dios y un pilar fundamental para la Iglesia y la sociedad.
En este sentido, el Papa Francisco señaló que, la Sagrada Familia de Nazaret no fue una familia de “cuento de hadas”, sino que enfrentó dificultades, dolores y angustia, convirtiéndose en un modelo de amor, fe y resiliencia para las familias actuales, por lo que es un “tesoro precioso que debemos sostener y proteger”.
Mons. Guillermo Elías Millares
Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Lima
Asesor de la Comisión de Familia y Vida